NUEVA VIDA RADIO DIGITAL

18/6/12

EDIFICANDO 3 ( Estudio Biblico)


EDIFICANDO EN EL TIEMPO DE DIOS

Lectura Bíblica: 2 SAMUEL 6:1-7:29

Introducción: Desde que David llevó el Arca de la Alianza a Jerusalén, nació en él el deseo de construir " un templo al nombre de Jehová " ( 1ª de Crónicas 22:7 ). Antes de su muerte, David adquirió el terreno, trazó los planos, organizó a los sacerdotes y levitas que oficiarían y reunió todo lo necesario: piedras labradas en las canteras, oro, plata, piedras preciosas, bronce, hierro y madera. Sin embargo, el profeta Natán rechazó el plan del rey y dijo que Dios habia decidido construir una casa para David para establecer a su descendencia como dinastía permanente en Israel. Más tarde Dios explicó que, debido a que David era un guerrero, había derramado mucha sangre y que sería su hijo Salomón, cuyo nombre significa paz ( shalom ) " quien construya un templo a mi nombre " ( 1ª de Crónicas 22:10 ). Salomón tuvo poco que hacer para reunir los materiales para el Templo

1- EL DESEO DE EMPRENDER ALGO PARA DIOS

Después de traer el arca de Dios a Jerusalén, David consideró que era necesario construir una mejor casa para el arca de Dios. David comunicó al profeta Natán el contrastante hecho que el arca de Dios estuviera en una tienda entre cortinas, mientras que David vivía en una casa de cedro; la tienda había estado bien para el tiempo de la conquista y de los jueces, pero ahora en la monarquía se necesitaba un templo que reflejara la gloria del reino.

David pronto supo que sus intenciones fueron prematuras. Desde el éxodo, Jehová había morado entre su pueblo en un edificio temporal. No había necesidad ahora de algo diferente.

• El deseo de David de construir un templo para Jehová nos muestra que, a veces, Dios cambia hasta nuestros mejores deseos para llevar a cabo su plan perfecto.

No era la voluntad divina que David le edificara casa; más bien, más bien, ¡Dios edificaría una casa para David. La casa que iba a construir para David era una casa real, una dinastía de reyes. Tendría su origen en él, pero jamás conocería final. El reino y su trono serían permanentes, una esfera sobre la cual el Hijo de David reinaría para siempre.

2- LA RESPUESTA DEL SEÑOR A NUESTRO DESEO

El profeta Natán parecía estar de acuerdo con la idea ya que era evidente que Dios estaba con David; pero Natán no parece estar completamente seguro de que era una buena idea. En esa misma noche, Natán recibe palabra de Dios que esclarecería su pensamiento y el pensamiento de David.

Anda, y haz todo lo que está en tu corazón, porque Jehová está contigo. Aquí Natán no habla como profeta, sino como hombre piadoso estimulando a David con su juicio particular. Tenemos que hacer todo lo que podamos para animar y promover los buenos propósitos e intenciones del prójimo y a medida que tenemos la oportunidad, fomentar una buena obra.

Los profetas, cuando seguían los impulsos de sus propios sentimientos y formaban opiniones conjeturales, caían en frecuentes errores. (Véase 1 Samuel 16:6; 2 Reyes 4:27).

 
3- LAS RAZONES DE LA NEGATIVA DE DIOS

La palabra de Dios vino a enseñar una lección grande a David.

Si David creía que era humillante que el arca de Dios continuara en una tienda, Dios le demostró que estaba equivocado.

PRIMERAMENTE: Dios demostró a David que, aunque su deseo fuese correcto, su actitud no lo era; no era Dios el que ahora necesitaba de David, sino David quien siempre necesitó y necesitaría de Dios. La pregunta de Dios es irónica: ¿Me edificarás tú una casa en la que yo habite? Dios no necesitaba de David, él es el creador de todo lo que existe; en cambio David sí necesitaba de Dios siempre.

La pregunta de Dios también era una burla al pensamiento de David de que la tienda no era significativa; Dios muestra a David que ni la tienda ni un templo pueden contener su presencia. ¿Podía David construir una casa lo suficientemente grande para que Dios cupiese en ella?

EN SEGUNDO LUGAR: Dios dijo a David que su trabajo era unificar y guiar a Israel, y destruir a sus enemigos. Esta tarea requeriría que David derramara una gran cantidad de sangre. En 1 Crónicas 28.3 se menciona que Dios no quería que un guerrero construyera su templo. Por lo tanto, David hizo planes y recolectó los materiales para que así su hijo Salomón pudiera comenzar a trabajar en el templo tan pronto como llegara a ser rey (1 Reyes 5–7).


CONCLUSIONES

• David aceptó su papel en el plan de Dios y no trató de ir más allá. Algunas veces Dios le dice no a nuestros planes. Cuando eso ocurra debemos utilizar las otras oportunidades que Él nos da.

• La petición de David era buena, pero Dios dijo que no. Esto no quiere decir que Dios rechazó a David. Es más, Dios estaba planeando algo aun mayor en la vida de David que permitirle el prestigio de construir el templo.

• ¿Ha orado con buenas intenciones, sólo para que Dios le diga que no? Esta es la manera que Dios tiene de dirigir su vida hacia un propósito mayor. Aceptar el no de Dios requiere tanta fe como para cumplir el sí de Dios.

11/6/12

EDIFICANDO 2 (ESTUDIO BIBLICO)

EDIFICANDO CON SABIDURIA

"Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará; Y con ciencia se llenarán las cámaras De todo bien preciado y agradable. El hombre sabio es fuerte, Y de pujante vigor el hombre docto. Porque con ingenio harás la guerra, Y en la multitud de consejeros está la victoria. Alta está para el insensato la sabiduría; En la puerta no abrirá él su boca"

Prov 24:3-7

Casa. Esta palabra simboliza una familia o empresa; o un individuo. la sabiduría y la habilidad que son necesarias en la construcción de una casa, o apuntando al desarrollo espiritual de la persona y su “casa espiritual”

Una persona, mediante una prudente administración, puede levantar un hogar y, con la bendición de Dios, consolidarlo sobre una base firme (v. 3). Se puede edificar una casa con base en prácticas injustas, pero así no se consolida porque el cimiento está corrompido (Hab. 2:9, 10)..

1. Es practico edificar sabiamente

Es probable que el lenguaje que se usa en estos versículos sea a la vez literal y figurado. Se habla de edificar la casa con sabiduría, de afirmarla con prudencia y llenar las cámaras con ciencia .

Con conocimiento (v. 4. Los vocablos 'sabiduría' del v. 3 y, aquí, 'conocimiento' no tienen connotación moral, sino mental) se adquiere buen mueblaje y una despensa llena de todo lo bueno. Se detallan la casa, el fundamento, los cuartos y todo lo que va adentro como los muebles, las lámparas, los vasos, etc. Esta metáfora de la construcción de la casa se usa para mostrar el valor de la sabiduría o prudencia. Si se trata de construir y amueblar una casa, tiene razón el sabio. Se necesita mucha sabiduría. (prov 1:7; 14:1) Una mente sabia encuentra recursos para todo (v. 5).

Si se trata de formar un hogar, se necesita aun más sabiduría para su comienzo y su mantenimiento.

La sabiduría es tan práctica que se puede aplicar a cada aspecto de la vida cotidiana!

2. Es señal de fortaleza edificar sabiamente

La guerra no se gana sólo con fuerza. Ha habido ocasiones en que un ejército superior en número es derrotado por un ejército menos numeroso. (prov 21:20-22; Sal 144:1; prov 14:16). Aun en circunstancias en que la fuerza es factor primordial, la sabiduría halla la estrategia necesaria para ganar la guerra. Incluso robustece para las batallas contra la tentación.

La sabiduría que se obtiene aprovechando a “la multitud de consejeros” trae la victoria (24:5). Al fin y al cabo, ésta viene de Jehová, porque la sabiduría proviene de él (2:6) y está disponible para quienes le temen (1:7).

Las palabras estrategia y consejeros ponen énfasis en la sabiduría y la planificación. El resultado es la victoria

En cualquier decisión fundamental relacionada con los estudios, el matrimonio, la profesión, los hijos, etc., no es un signo de debilidad pedir consejo. Se muestra necedad al no pedirlo. Busque buenos consejeros antes de tomar una gran decisión. Ellos les podrán ayudar a ver otras posibilidades y evaluar su elección. (Prov 11:14; 12:15, 13:13,14,18,20)

3. Inmadurez, necedad y debilidad de los que no edifican sabiamente

La sabiduría está fuera del alcance del insensato, está demasiado alta para él (24:7a). Por su falta de conocimiento y su conducta incorregible, el necio nunca llega al mando público.

La palabra muy alta es una modificación de una palabra que significa “los corales” (algo precioso) Así, “la sabiduría es como corales al insensato”, es decir el insensato no sabe cómo apreciarla. El hombre débil piensa que la sabiduría está demasiado elevada para él, por tanto, no se esforzará por ella.

El cuadro que se presenta aquí es de una asamblea que se realiza a la puerta de la ciudad, para tratar asuntos serios (comerciales, gubernamentales, etc). El insensato está fuera de su elemento. No entiende las cosas importantes y por eso no abre la boca (24:7b).

No es cosa fácil adquirir la sabiduría, ya que, aun los bien dotados para ella en el plano intelectual, si se vuelven holgazanes, se dan al vicio y cultivan las malas compañías, no la alcanzan.

6/6/12

EDIFICANDO (ESTUDIOS BIBLICOS)

A parti de hoy, y durante un par de semanas, queremos compartir con ustedes una serie de pequeños estudios biblicos que hemos llamado EDIFICANDO, esperamos que sea de mucha bendición.

INTRODUCCIÓN

Según la definición que brinda el diccionario de la RAE, edificar puede significar varias cosas; por ejemplo, “Construir o mandar construir un edificio”, o bien (dice el mismo diccionario), puede ser “Dar buen ejemplo, incitar a alguien a obrar con virtud”

Según La Palabra de Dios, Edificar es, gramaticalmente, un verbo utilizado en forma regular en el Nuevo Testamento, especialmente en las cartas paulinas. Se usa este verbo en forma literal y también figurada (o simbólica). En el griego «oikodomeo» es la palabra que se traduce por edificar y está compuesta por dos términos «oikos» que significa «hogar» y «demos» que significa «construir», por lo tanto, la palabra significa «construir una casa o un hogar».

En el sentido figurado «edificar» tiene que ver con el crecimiento espiritual de la iglesia en relación a la vida de los creyentes en Cristo.

Como sea, la tarea de edificar es una tarea que nos ha sido asignada a todos, en todos los órdenes de nuestra vida; partiendo del hecho mismo de que “Vivir es edificar”, cada día, en nuestras decisiones cotidianas, sumamos un ladrillo mas a esta obra (grande o pequeña, cada uno sabrá), que es nuestra propia vida

Ahora bien, ¿existe la posibilidad de que lleguemos a edificar con éxito esta vida? Y de ser así, ¿qué se entiende por una edificación exitosa? Alguno podría llegar a pensar que el sumar logros personales y bienes materiales son evidencias de que uno está llevando adelante una construcción exitosa de la vida; sin embargo, la realidad nos muestra diariamente cientos de ejemplos de aquellos que, aun siendo exteriormente exitosos, ven derrumbarse sin remedio su vida, a través de una existencia ruinosa.

La clave de una edificación exitosa, no se halla a la vuelta de la esquina, ni se vende como receta; no nos engañemos creyendo inocentemente que siguiendo “los cinco pasos para lograr una vida feliz”, que muchos vendedores de ilusiones nos ofrecen, llegaremos muy lejos; es muy probable que solamente experimentemos desánimo al final de cada método que probemos, y sumemos nueva frustraciones a nuestra vida.

Sin embargo se puede edificar con éxito. Dios en Su Palabra, nos ha dejado enseñanzas, a través de la vida de hombres y pueblos que, a través de su propia experiencia nos dejan ejemplos sobre como desenvolvernos en situaciones puntales; y de esa manera sumar ladrillos que hagan más solida la construcción de nuestra vida misma

Los siguientes estudios, son pequeños devocionales o reflexiones, que tiene como meta intentar un análisis acerca de lo recurrente que es el concepto de “edificar” o “construir” en la Palabra de Dios; cada capítulo presenta una situación específica en donde los protagonistas emprendieron tareas de edificación, veremos un poco acerca de sus motivaciones, sus procederes y sus resultados, y en cada uno de ellos destacaremos algún principio que nos será de utilidad en nuestro diaria tarea de edificar nuestra propia vida. Teniendo como premisa principal que, en este tiempo, toda tarea de edificación que emprendamos debe hacerse EN CRISTO

Edificar en Cristo quiere decir que el fundamento o los cimientos de nuestra fe, y en sí de todas nuestras aspiraciones, es Cristo. Él es lo máximo en la vida de todo cristiano. Sin Él la vida no significa nada. Cristo es la piedra escogida, angular y preciosa de Dios para la construcción de un edificio vivo y eterno en donde cada cristiano es como una piedra viva (1 Pedro 2:4-5).

Ahora bien, ¿de qué manera podemos sintetizar EL PROPÓSITO DE LA EDIFICACIÓN CRISTIANA?

1.- Llegar a la estatura del varón perfecto, «hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo» (Efesios 4:13).

2.- Participar en el servicio a la iglesia por medio de los dones dados. «Así vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia»

3.- Dar fruto que glorifique al Señor, «Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable» (1 Pedro 2:9).

Creo que es, más que elocuente el desafío que se nos ha plateado, así que, Comencemos la tarea, pongámonos manos a la obra, esforcémonos con lo mejor de nosotros, y confiemos en que llegaremos a buen término de obra; ya que los resultados están garantizados por el mejor de los arquitectos y directores de obra: Jesús.

ESTUDIO BIBLICO N° 1: EDIFICANDO CON FUNDAMENTOS ADECUADOS (Mateo 7:24-27)

A modo de sello especial, Jesús pone fin a su SERMON DEL MONTE, en Mateo 7:24-27, con la parábola de los dos cimientos, o la del hombre prudente y el hombre insensato. La enseñanza está centrada en la manera cómo edifican los hombres sus vidas.
 
Propiamente, hay dos clases de hombres en este sentido. Aquellos que edifican sólidamente sobre la roca y aquellos que construyen con negligencia sobre la arena para mal de sus propias vidas.

El hombre que ha echado los cimientos de su casa sobre la roca en esta parábola figuradamente significa que está construyendo sobre los principios eternos dados por Dios. Es el hombre que edifica sobre la roca que es Cristo, «y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo» (1 Corintios10:4).

Por el contrario el hombre que edificó sobre la arena es el hombre que siguió la corriente de este mundo, que puso sus esperanzas de vida en lo que el mundo le podía ofrecer, que dejó a Dios a un lado y siguió bajo la guía de su propia prudencia humana. Al final, tal hombre se encuentra en una enorme ruina, en la pérdida total de su propia vida.

Este es el enfoque de la edificación en el Nuevo Testamento: construir sobre el fundamento firme que es Cristo. Esto tiene que ver con Su enseñanza divina y con Su obra de salvación a favor de los hombres.

Los dos hombres mencionados en esta parábola son constructores, porque vivir significa edificar. Toda ambición que un hombre acaricia, todo pensamiento que concibe, toda palabra que habla, y toda obra que ejecuta es como un ladrillo de construcción. Gradualmente se va levantando la estructura de la vida. No todos los edificadores son iguales, sin embargo. Algunos son sensatos, otros son necios.
 
Jesús habla sobre el modo de construir la casa de estos hombres; sobre la prueba a que se ven sometidas las casas, y, acerca del resultado de la prueba y la razón para este resultado.

 
1- E modo de construir la casa de estos hombres
 
• Las “casas” de las que Jesús habla no eran construidas en forma tan sólida como lo requieren los códigos modernos de la construcción. Los ladrones podían minar las paredes y entrar (6:19). Se podía abrir fácilmente un agujero en el techo de tierra y paja (Mr. 2:4). Entonces, ¡todo dependía del cimiento!
 
• Los dos constructores tienen en común que levantan sus viviendas en un valle que contiene el lecho de un río. Durante la estación seca este lecho está seco, o casi tan seco que no ofrece peligro para ninguna de las casas. Hasta aquí todo está muy bien. Existe un gran parecido superficial con el común de la gente, incluyendo a los que estaban oyendo el discurso de Cristo o a los que en el día de hoy lo leen.
 
Sin embargo, existe un marcado contraste entre los dos constructores.
 
• El primer constructor es sensato. Es previsor. Calcula que la estación seca no durará. La tormenta llegará. La casa se verá inundada por las lluvias, azotada por los vientos, y, a menos que se tomen las debidas precauciones, será arrastrada por la creciente. Así se prepara para el peligro inminente.
 
• Antes de edificar la casa saca la tierra suelta, cava hasta encontrar la roca (cf. Lc. 6:48). Enseguida pone el fundamento sobre la roca.
 
• El necio no hace nada por el estilo. Levanta su casa sobre la arena suelta, como si jamás fuera a dejar de brillar el sol.
 
En la explicación de la parábola Jesús señala que el significado figurado del cimiento es “estas palabras mías”.
 
• La roca sólida del verdadero discipulado, o sea la sujeción genuina a Cristo. Edificar «sobre la roca» es ser un discípulo atento que responde a su maestro, en vez de ser superficial e hipócrita. Practicar la obediencia se convierte en fundamento sólido para resistir las tormentas de la vida.

• La arena indica un cimiento flojo, el de una profesión de fe hueca y servicios meramente externos. El necio, confiando en sí mismo y negándose a pensar en el futuro, no lo hace. Es un oidor, pero no un hacedor. Sigue los impulsos de su propia voluntad pecaminosa.
 
Cristo mismo es la Roca (1 P. 2:6; Ro. 9:33; 1 Co. 3:11; 10:4). Edificar la casa de uno sobre la roca significa no solamente oír al Señor, sino en gratitud por la salvación recibida poner en práctica sus mandamientos. Por la gracia de Dios el hombre sensato hace esto;
 
2- la prueba a las que se ven sometidas las casas de estos hombres
 
El día de la prueba llega. Llega para las dos casas. Las pruebas llegan desde todos los lugares posibles: desde arriba (lluvia), desde abajo (ríos), los costados (vientos tempestuosos)
 
Una tormenta típica de aquellas regiones contemplaba la siguiente secuencia: Es una de esas terribles tormentas que en esta región los vientos repentinos traen desde el Mediterráneo. Hay chaparrón tras chaparrón. Como resultado, el lecho del río ya no está seco. Comienza a llenarse de agua, primero es un arroyuelo, sin profundidad y lento; luego es un torrente profundo, rápido, furioso, que amenaza los soportes mismos de las paredes, cualquiera que sea aquello sobre lo que está puesta la casa. Y todo el tiempo el fuerte viento occidental aporrea y golpea la parte superior y especialmente los muros.
 
Así también para todo oidor del evangelio, sea sensato o necio, ciertamente va a llegar la prueba o crisis. Viene en diversas formas:
 
• pruebas (el caso de Abraham, Gn. 22:1; libro de Job)
• tentaciónes (José en Gn. 39:7–18; pedro negando a jesus en Mt. 26:69–75)
• luto (Jacob en Gn. 42:36; Job 1:18–22; la viuda en Lc. 7:11–17; Lazaro en Jn. 11:1ss)

 
3- El resultado de la prueba y la razón para este resultado.
 
• La casa del hombre sensato. No cae. Las aguas torrentosas que la amenazaban no pudieron moverla (Lc. 6:48). Resistió a los tumultosos chaparrones. Aguantó la enorme fuerza de la embestida del aluvión. Desafió cada ataque furioso. Cuando se hubo acabado completamente la fuerza de la tormenta, allí estaba la casa, sin que ninguno de los elementos de la naturaleza le hubieran hecho daño. Razón: ¡había sido edificada sobre la roca!

• La casa del necio. Por otra parte, casi no necesitó un esfuerzo especial la furiosa corriente para socavar los muros de la otra casa y llevarse la arena o tierra sobre la que había sido edificada. Además, la lluvia y el viento acabaron fácilmente con lo que fue dejado por la inundación. Todo lo que el viento tenía que hacer era dar un solo empujón a la tambaleante estructura.
 
Entonces con un estruendo terrible cayó en el agua y fue arrastrada, esparciéndose los despojos por todas partes. Su ruina fue completa. Como una casa de naipes, la vida del necio se tambaleará.
 
Conclusión:
 
-  La diferencia clave en las dos casas no es su apariencia externa.
- La clave en la historia son los cimientos. La casa sobre la roca representa una vida fundamentada en una relación personal con Cristo
- El hombre sensato, que muestra por sus hechos que ha recibido de todo corazón las palabras de Cristo y por lo tanto está edificando sobre la Roca, jamás será avergonzado.
-  Muchas personas enfrentan la amenaza de la destrucción, no por terquedad sino por falta de reflexión.
- Nuestra responsabilidad como creyentes es ayudar a otros para que se detengan y piensen en el rumbo que están siguiendo sus vidas y tengan en cuenta las consecuencias de prestar atención al mensaje de Cristo.

23/4/12

NECESIDADES


"Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús" (Flp 4.19)
Acercándose al final de su epístola, Pablo asegura ahora a los destinatarios que Dios suplirá todas sus necesidades. Este pasaje debe llevarnos a reflexionar en algunas cuestiones importantes, ya que pueden ser de sumo aliento para todos aquellos que deben atravesar alguna situación de carencia material.

Podemos ver que, este Dios no complace todos los deseos, pero ¡suple todas las necesidades! El lo hará “en gloria”, frase que tiene el sentido de gloriosamente “Mi Dios os dará gloriosamente”.

Muchas veces solemos pensar que las “riquezas en gloria”, a las que se refiere el apóstol, tienen que ver con las recompensas eternas, en la vida futura. Sin embargo, Pablo no piensa en primer lugar en lo que Dios hará por los creyentes cuando estos entren en la gloria de los cielos, sino lo que hará por ellos en este reino terrenal de necesidades, cuando éstas le sean presentadas.

Y algo mas, y sumamente asombroso tiene que ver con la calidad de la bendición de Dios; El dará no meramente de sus riquezas (como el millonario que dona una insignificante suma para alguna causa noble, suma sustraída de su cuantiosa fortuna), sino según sus riquezas, ¡de forma que el don estará realmente en proporción con los infinitos recursos de Dios!

Ahora bien como creyentes, nunca debemos perder de vista que, las bendiciones no necesariamente serán materiales. Hay necesidades de otra índole que Dios también puede satisfacer. Por eso, vamos a ver un catalogo de Nuestras varias y variadas necesidades trazadas a través del Nuevo Testamento:

  • Nuestras necesidades materiales o temporales

"No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas". (Mt 6.31-32)

La expresión “Porque los Gentiles buscan todas estas cosas”, hace referencia más bien a: “persiguen”. Como los gentiles no conocen nada de concreto más allá de la vida presente que despierte sus aspiraciones ni ocupe su suprema atención, ellos naturalmente persiguen los objetos presentes como su principal y único bien.

Naturalmente los gentiles, que no reconocen un Padre celestial y están en completa ignorancia acerca de la promesa de realidades muy superiores, ponen su corazón y preocupación en la comida y el vestido. Las cosas materiales son objeto de su deseo consumidor.

Dado que los seguidores de Cristo son completamente diferentes deben también seguir un camino diferente: deben ser distintos y no hundirse hasta el nivel de los gentiles. Deben confiar y no temer. En el mundo actual muchos (de los cuales algunos son discípulos cristianos) no tienen todas sus necesidades satisfechas. Este pasaje no resuelve el problema, pero necesitamos entender cómo la provisión de Dios se relaciona con el mal uso humano de lo que Dios ha provisto.

Debemos entender lo siguiente, la recomendación “No os afanéis…”, no es una licencia para la dejadez o negligencia; lo que aquí se prohíbe es la preocupación, no la provisión responsable para las necesidades de uno mismo y las de su familia; ¡Dios provee alimento para las aves, pero éstas tienen que buscarlo! La base de la confianza del discípulo, en contraste con la preocupación de los gen tiles, reside en reconocer a Dios como vuestro Padre celestial. La actitud correcta es poner a Dios en primer lugar y confiar en él para nuestras necesidades prácticas.


  • Nuestra necesidad física: salud
"Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados". (Lc 9.11)


Jesús trató de pasar inadvertido, pero pronto descubrieron dónde estaba y lo siguieron. En lugar de molestarse por esta interrupción, Jesús les recibió y suplió sus necesidades. ¿Se molestará Dios cuando usted llega a él con sus necesidades de salud?

Vea lo siguiente, en aquellos tiempos, Si Jesús hubiera sido un hombre cualquiera que buscaba reposo y descanso, probablemente se hubiera dirigido a la gente en la forma siguiente: “Llegamos hasta aquí en busca de paz y tranquilidad; por favor, váyanse a sus hogares. Estamos agotados; véannos en otra ocasión”. Pero Jesús era—y es—diferente. Aun da una bienvenida a los que han venido a perturbar su reposo, porque “su corazón se llenó de compasión por ellos” (Mr. 6:34). Las necesidades de la gente, enferma, ignorante, desconsolada, y además hambrienta (como luego iban a estarlo, Lc. 9:12, 13) significaban mucho más para él que su propia conveniencia y comodidad.

Podemos tener la tranquilidad que nuestra necesidad de salud física, será suplida por el Señor.
 
  • Nuestra necesidad personal: alimento espiritual

"Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada". (Lc 10.42)

Jesús no condenó a Marta por preocuparse de los quehaceres de la casa. Solo le pidió fijar prioridades. Cuando Marta se quejó a su huésped, molesta por la pereza de su hermana, Jesús le replicó con gentileza pero también con firmeza. Puede haber estado implicando que Marta estaba ocupada tratando de ofrecer una comida muy bien elaborada, cuando bastaba algo sencillo. María había elegido escuchar a Jesús y eso era más importante que preparar una gran cena. El relato no quiere enseñar el valor de la contemplación frente a la acción, sino mostrar que el servicio a Jesús no debe llenar la vida de una persona de tal forma que no tenga tiempo de aprender de él.

El Señor establece aquí las prioridades; él no está contra la hospitalidad, la buena comida, o las comodidades y arreglo de la casa. Sin embargo, lo que vale es la comunión espiritual que ejemplifica María. Se podría decir que es el servicio más alto que uno puede dar.


  • Nuestra necesidad moral: limpieza
"Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos". (Jn 13.10)

Cristo lavó los pies de los discípulos para representarles el valor del lavado espiritual, y la limpieza del alma de las contaminaciones del pecado.


El creyente verdadero es lavado de manera completa, cuando recibe a Cristo para su salvación. Entonces, cuál debe ser la tarea diaria de quienes, por gracia, están en un estado justificado: lavar sus pies; limpiar la culpa diaria, y estar alertas contra toda cosa contaminante.

Se nos enseña a buscar limpieza diaria cuando después de haber sido adoptados como hijos, decimos: “Padre nuestro, que estás en los cielos … perdónanos nuestras deudas”; y, cuando afligidos por el reconocimiento de nuestras muchas falta ¿no es un alivio el que se nos permita lavarnos los pies después de un día de tenerlos en contacto con la tierra? Pero esto no es poner en duda la perfección de nuestra justificación ya realizada.

 

  • Nuestra necesidad social: compañerismo

"Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros". (1 Co 12.20-21)

Por medio de una excelente ilustración, Pablo explica lo que es la unidad y la dependencia mutua. El cuerpo humano que consiste en muchas partes jamás podrá ser sólo un ojo. Si fuera así, argumenta Pablo, vería pero no podría oír. El cuerpo no sería capaz de funcionar con propiedad. Además, si el cuerpo estuviese compuesto sólo por el oído, no podría detectar olores, malos o buenos. Por cierto, sin la variedad de las partes del cuerpo cumpliendo sus propias funciones, el cuerpo se deterioraría y moriría rápidamente.

El cuerpo necesita a todos sus miembros para funcionar apropiadamente. De la misma forma, ninguna persona de la congregación de Corinto tiene derecho a separarse de la iglesia, porque cada miembro es importante para el sano funcionamiento de todo el cuerpo.

Recuerde: ninguno puede decir que no es necesario. Ninguno puede decir que no es necesario el otro. Cristo hace que todos necesitemos unos de otros
 
  • Nuestra necesidad espiritual: paciencia duradera

"No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa". (Heb 10.35-36)


El escritor anima a sus lectores a no abandonar la fe en tiempos de persecución, sino a demostrar mediante la paciencia que esa fe es verdadera. La fe significa depender de lo que Cristo ha hecho por nosotros en el pasado, pero también significa esperar lo que hará en nuestro favor en el presente y en el futuro

“no perdáis … vuestra confianza” significa no perder la convicción sobre el valor del compromiso cristiano. Para los destinatarios de Hebreos volver a la seguridad del judaísmo significaría la pérdida del galardón eterno en el tribunal de Cristo.

La palabra que se traduce como paciencia aquí significa permanecer bajo un peso, soportar; habla de la cualidad de resistir con perseverancia y aguante frente a las pruebas y dificultades. La paciencia se desarrolla precisamente mediante la prueba.

Paciencia y fe son sinónimos en el pensamiento del escritor. Así que todos ellos necesitaban ejercerlas. No estaban en una situación fácil porque estaban pasando por persecuciones a causa de su fe, y por eso se les dan estas palabras de ánimo. Un creyente genuino no es el que retrocede, sino aquel que tiene fe y la aplica en los momentos difíciles.


  • Nuestra necesidad intelectual: sabiduría

"Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada". (Stg1.5)

Petición de sabiduría, Santiago no solo habla acerca del conocimiento, sino de la capacidad de tomar decisiones sabias en circunstancias difíciles.

Cuando necesitamos sabiduría, podemos orar a Dios y Él suplirá abundantemente nuestras necesidades. Los cristianos no tienen por qué andar a tientas en las tinieblas, con la esperanza de tal vez encontrar la respuesta.

La sabiduría de Dios está a nuestra disposición para guiar nuestras decisiones. Sabiduría significa discernimiento práctico. La sabiduría empieza con respeto a Dios, conduce a una vida recta y resulta en una capacidad creciente para distinguir lo correcto de lo erróneo.

Dios está dispuesto a darnos esa sabiduría, pero no podremos recibirla si nuestras metas están centradas en nosotros mismos en lugar de estar centradas en Dios.

Para conocer la voluntad de Dios, debemos leer su Palabra y pedirle que nos revele cómo obedecerla, y luego estar dispuestos a hacer lo que Él nos diga.
 
  • Conclusión:
Nuestro Dios siempre provee en el momento justo de la necesidad. Así como proveyó el carnero en el último momento, antes que Abraham sacrificara a Isaac, así prueba nuestra obediencia, fe y confianza, y está presto a intervenir cuando todo lo demás ha fallado.

Dios no ha prometido satisfacer “todos” nuestros caprichos o deseos, especialmente los que no son de provecho para nuestra vida ni dan gloria a su nombre. Su promesa es suplir “todo” lo que nos falta.

Debemos recordar la diferencia entre nuestros deseos y nuestras necesidades. La mayoría de la gente quiere sentirse bien evitando el dolor y la incomodidad. Puede que no recibamos todo lo que deseamos. Al confiar en Cristo, nuestras actitudes y apetitos pueden cambiar de desear todo a aceptar su provisión y poder para vivir por Él.




































8/3/12

APRENDIENDO A AMAR AL PROJIMO

La historia del buen samaritano, que Jesús dio para ampliar el concepto de prójimo que tenía el maestro de la ley, era protagonizada por una persona judía que había sido asaltada. Se trataba de un judío de Jerusalén, como la audiencia que Jesús tenía en ese momento. Debe haber sido una sorpresa conocer que un samaritano –que como hemos dicho eran enemigos de los judíos– mostrara compasión.

«Ve y haz tú lo mismo» Lc 10.37; esta frase es la clave para entender que es lo que debemos hacer, si queremos “hacer lo mismo”, a la hora de movernos en amor a nuestro prójimo; ¿Cuáles son los pasos a dar, que dejan en evidencia que yo estoy cumpliendo con la Palabra del Señor de “amar a mi prójimo como a mí mismo”? la actitud del samaritano ante el hombre en necesidad nos da la clave.

1) SE ALLEGÓ A ÉL «Acercándose»: Lc 10.34

No alcanza con expresar buenos deseos de mejoría para el otro, debo involucrarme en su situación; desprenderme de todo reparo o egoísmo; ya que el amor consiste en eso. Si estoy amando a mi prójimo, seguramente estoy cerca de sus necesidades.

2) LE CURÓ «Vendó sus heridas»: Lc 10.34; Gl 6.1 (Echándoles aceite y vino)

El buen samaritano vendó sus heridas y les echó aceite y vino. Estos elementos eran en ese tiempo remedios caseros muy utilizados, ya que el vino se empleaba como antiséptico, algunas veces mezclado con hierbas para aliviar el dolor. Una vez limpias las heridas se untaban con aceite para suavizarlas y protegerlas.

Dios nos ha provisto de elementos que son poderosos para ministrar a aquellos que lo necesitan; el poder de su sangre es suficiente para sanar toda herida; el aceite de su Espíritu, es un bálsamo que revitaliza el alma angustiada. Esos insumos espirituales con son los que contamos, además de la fidelidad del Señor en su constante provisión y cuidado.

3) LE ATENDIÓ «Cuidó de él»: Lc 10.34; 1 Ti 3.5

El estar, no solamente en los primeros auxilios, sino también vigilando el progreso de aquel al que estamos amando y ayudando. Acompañarlo para que la recuperación sea en el tiempo justo, y que mientras tanto, no vuelva a pasar por situaciones complicadas.

4) «Sacó dos denarios, y los dio al mesonero»: GASTÓ EN ÉL Lc 10.35; 2 Co 12.15

El buen samaritano le dio al posadero dos denarios, que era la paga habitual para cubrir los gastos de alojamiento de más de un mes en una posada.

Es muy probable, que en el ejercicio de amar a mi prójimo, deba realizar inversiones de todo tipo: tiempo de calidad para compartir, y probablemente en, no pocas, ocasiones deba invertir de mi dinero o bienes materiales. Es que el amor es así, se debe demostrar en hechos concretos.


Como podemos ver, una manera muy concreta de llevar a cabo el cumplimiento de la ley del Señor, ahora bien, esta historia no es solo un modelo de servicio al prójimo, sino que también refleja a las claras la situación del hombre, y el obrar de Dios para rescatarlo de sus sufrimientos, podemo encontrar de manera clara la historia del evangelio en la historia del buen samaritano

Para empezar diremos que, el hombre que cayó en manos de ladrones es un cuadro del pecador


1- Su ruina, «descendió», su dirección; «a Jericó», su destino (lugar de maldición); fue golpeado, herido, dejado medio muerto, su aflicción Lc 10.30

Jerusalén es la ciudad santa, la ciudad del Templo, escogida por Jehová como lugar de su morada. Jerusalén simboliza lo divino y lo sagrado. En cambio, en la Escritura Jericó representa con frecuencia el mundo. En cierto sentido Jericó simboliza la cultura secular.

2- Su religión, el sacerdote y el levita, representantes de la ley, pasaron de largo pero no hicieron nada Lc 10.31, 32

Normalmente es en la búsqueda religiosa, donde la humanidad espera encontrar satisfacción a las angustias de su alma; sin embargo está demostrado que, la mera religiosidad no es remedio de nada.

3- El Redentor, «un samaritano», despreciado, uno a quien el docto judío rehusó nombrar Lc 10.33

De la misma manera, Jesús, fue despreciado y tenido en menos; de aquel que menos se espera, sin embargo, viene la salvación.

4- El remedio, aceite y vino, vino para limpiar, convicción; aceite para curar, conversión Lc 10.34

Su sacrificio, su dolor, su muerte, nos asegura la sanidad de nuestros dolores y la vida de nuestra alma; su resurrección es la puerta que se abre para recibir sus dones y milagros en nuestra vida.

5- Su recuperación, se le cuidó y se le atendió hasta que se recuperó Lc 10.34

Por medio del Espíritu Santo y de la iglesia, somos cuidados y fortalecidos para andar en la nueva vida que nos ha regalado, y para compartir con otros que están en necesidades hoy.



23/2/12

LA OBRA FIEL Y CONSTANTE DE DIOS

"estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo" Fil 1:6
"El, pues, acabará lo que ha determinado de mí; Y muchas cosas como estas hay en él" Job 23:14

Palabras semejantes dichas en contextos semejantes: Pablo y Job, en medio de las adversidades y sufrimientos, tenían la confianza de que todo estaba bajo el control divino. Sabían que a su tiempo, Dios cumpliría el propósito que tenía.

Cual es la buena obra que Dios ha comenzado: La buena obra que Dios comenzó en los corazones y en las vidas de los filipenses fue la de la gracia (la salvación), por la cual fueron transformados. Esta obra, en verdad, fue buena en su origen, calidad, propósito, y resultado. Podemos decir que la obra aquí especificada es, el perfeccionamiento de la comunión (participación) de ellos en el evangelio.

La obra de Dios por nosotros comenzó cuando Cristo murió en la cruz en nuestro lugar. Su obra en nosotros comenzó cuando creímos en Él. Ahora el Espíritu Santo vive en nosotros, capacitándonos para que cada día seamos más semejantes a Cristo.

Estando persuadido: (seguro, confiado) Dios no es como el hombre. Los hombres hacen experimentos y dejan las cosas a medio hacer; pero Dios ejecuta sus planes hasta el final y con éxito. Pablo está persuadido de que Dios no permitirá que su buena obra de transformación y capacitación quede incompleta. La expresión “la perfeccionará” implica “y la presentará completa” y la “irá perfeccionando”.

Cuál es la evidencia de que esa obra se está llevando adelante? Vv5 El resultado había sido el querer y el hacer de ellos (Fil. 2:12, 13); específicamente, su propia y sincera cooperación en todo cuanto pudiera ayudar al progreso del evangelio. La perseverancia

En nuestro caso, significa que, Cada día debemos dar testimonio lo que el Señor está haciendo en nosotros. La gente debe observar nuestros frutos y conocer que somos discípulos en proceso.(mt 5:16)

Tenemos un compromiso de ser testigos suyos y dar a conocer que ya no vivimos nosotros, sino que es Cristo quien vive en nosotros (Ga 2.20)

los creyentes son como bolsitas de té porque lo que está dentro sólo sale con agua caliente. Al sumergirlas, inmediatamente se percibe el aroma, color y sabor. Nosotros diariamente estamos sometidos a presiones, ataques y pruebas semejantes al agua caliente. ¿Qué observarán los que nos rodean? ¿Podrán apreciar el calor, sabor o aroma de Cristo? ¿Qué salta a la vista?
Que involucra este ir perfeccionándonos de parte de Dios: Esta enseñanza de la preservación divina para una vida de servicio (que implica, lógicamente, la perseverancia humana) está en armonía con la enseñanza de toda la Biblia, la cual nos habla de:

• una fidelidad que nunca será quitada (Sal. 89:33; 138:8),
• una vida que nunca tendrá fin (Jn. 3:16),
• una fuente de agua que jamás dejará de brotar dentro de aquel que la beba (Jn. 4:14),
• un don que nunca será perdido (Jn. 6:37, 39),
• una mano de la cual las ovejas del Buen Pastor nunca serán arrebatadas (Jn. 10:28),
• una cadena que jamás se romperá (Ro. 8:29, 30),
• un amor del cual nunca seremos separados (Ro. 8:39),
• un llamamiento que nunca será revocado (Ro. 11:29),
• un fundamento que jamás será destruido (2 Ti. 2:19),
• y una herencia que nunca se corromperá (1 P. 1:4, 5).

Para que nos perfecciona: de acuerdo con el contexto de este versículo (y de todas las Escrituras), esta preservación no es hecha con miras a un fin egoísta, sino para una vida entregada y de servicio. La acción de la gracia capacita al hombre para la obra.

Cuando culminara su obra perfeccionadora: Dios perfeccionará su obra hasta el día de Jesucristo, cuando alcanzará su culminación.

Hasta que ese día no llegue, la buena obra de Dios, obra que capacitó a los que fueron objeto de ella para una sincera cooperación en la divulgación del evangelio, obra que culminará en la comunión perfecta, no será acabada. La perfeccion no será solamente individual sino como cuerpo también.

Un ladrillo puede parecer un producto acabado y perfecto, pero será algo solitario e inútil hasta que sea colocado en el lugar que le corresponde, y todas las filas y capas estén puestas, y el hermoso templo sea terminado. Así también ocurre con los hijos de Dios; son como piedras vivas que formarán un perfecto y bello templo cuando Jesús vuelva, pero no hasta aquel entonces. Los creyentes son como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto. Porque entonces será que él que comenzó en ellos la buena obra, la habrá perfeccionado.
Algunos quisieran ver o experimentar esa perfección cuando aún están en el cuerpo, mientras son vulnerables a los ataques del mundo, la carne misma y Satanás. Pero la perfección será alcanzada cuando Cristo venga y transforme este cuerpo corruptible en un cuerpo celestial.

Cual es progreso de la obra de Dios en mi vida hoy? ¿Has sentido alguna vez que no hay progreso en tu vida espiritual? ¡Cuando Dios inicia un proyecto, lo termina! Como en el caso de los filipenses, Dios obrará en ti y te ayudará a crecer en gracia hasta que complete el trabajo en tu vida.

Cuando estés desanimado, recuerda que Dios no te abandonará. Él promete terminar la obra que ha comenzado en ti.

Cuando te sientas incompleto o afligido por tus faltas, recuerda las promesas y provisiones de Dios. No permitas que tu condición actual te robe el gozo de conocer a Cristo o te impida crecer más cerca de Él.

16/2/12

DOS HOMBRES, UN DESTINO

26Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. 27Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, 28volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. 29Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. 30Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? 31El dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él. 32El pasaje de la Escritura que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado; Y como cordero mudo delante del que lo trasquila,Así no abrió su boca.33 En su humillación no se le hizo justicia; Mas su generación, ¿quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida.
 34Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro? 35Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. 36Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? 37Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. 38Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. 39Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino. (Hch 8.26-39


Vamos a ver en este episodio, el caso de dos hombres, que muy bien pueden servirnos de ejemplo, acerca de cómo Dios obra para hacer llegar su palabra y llevar salvación a una vida; estos dos hombres son: Felipe y el etíope

- Felipe es un buen ejemplo para aquellos que llevan la Palabra
- El etíope es un buen ejemplo para aquellos que oyen La Palabra

¿Quien era Felipe? Felipe, era uno de los 7 diáconos varones que habían sido escogidos por los apóstoles para atender las mesas (ayudar a las viudas y los ancianos). (Hch 6:3-6)

¿Cual era su carácter? Hechos 6:3 nos dice la característica para elegir a un Diácono. Felipe fue un siervo fiel, obediente de la iglesia pronto se convirtió en un Evangelista, predicador la Palabra de Dios.

¿Que se encontraba haciendo Felipe, al momento de su llamado? Felipe, estaba predicando en Samaria, y le estaba yendo muy bien. Vemos entonces que, Dios puede hablarnos en cualquier lugar para enviarnos a cualquier parte. (8:5-13) Felipe fue enviado a un camino poco utilizado, hacia el sur, bajando de Jerusalén hacia Gaza, un camino desértico, donde aparentemente no había nada ni nadie. No importa donde nos encontremos, el Señor nos indicará hacia donde debemos ir, aunque en ocasiones no encontremos lógica humana en ello. Cuando el Señor dijo, "Levántate y ve", él "se levantó y fue", sin saber adónde iría.

¿Quien era el etíope? El etíope, un hombre gentil Hechos 8:27b , no era judío, era quizás, un hombre de raza negra (africano) ;aparentemente había venido a Jerusalén para adorar, lo que significa que simpatizaba, con el Dios de los judíos. Era un esclavo, pero funcionario de la Reina Candace, este era el que cuidaba de todos los tesoros de la reina. Aunque eunuco (castrado por servir en casa de la reina) gozaba de cierto nivel social y posición económica. Había venido desde Egipto para adorar, y además se presentó la oportunidad de poder conseguir parte de la Escritura. Específicamente el Libro de Isaías, estaba deseoso de saber más.

¿Cual era su carácter? Su viaje a Jerusalén, y su estudio de la Palabra (si bien no la entendía) muestra claramente, que este era un hombre que “Tenía hambre y sed de justicia” (Mat. 5:5); algo que no todos los hombres tienen (Mat. 7:6), de hecho, muchos aman las tinieblas y no quieren la luz (Jn. 3:19-21). Era "buena tierra" para sembrar la Palabra (Luc. 8:11-15). Más allá de sus funciones y ocupaciones, pues era un funcionario importante (8:27), Aprovechaba el tiempo, leyendo la Escritura (8:28), Quería entenderla (8:30), Estaba dispuesto a recibir ayuda. Muchísimos hombres importantes piensan que no tienen tiempo para el Señor y que el evangelio no es importante.

Cuales fueron las etapas que se dieron para que cada uno de ellos encontrara su destino?

Felipe fue sensible. El Espíritu de Dios le habló a Felipe para que se acercara al carro del Etíope, y Felipe no solo obedeció, sino se esforzó, seguramente tuvo que alcanzar al carro del etíope. La predicación del Evangelio involucra:

1- Esfuerzo y disposicion a a servir: "Alzad los ojos y mirad los campos, "porque ya están blancos para la siega" (Jn. 4:35)
2- Preparacion espiritual: Orar sin cesar, (1 Tes. 5:17). Si pedimos su dirección, nos ayudará para encontrar gente de buen corazón.
3- Preparacion biblica: Estar preparados para presentar defensa ante el que nos demande razón de la esperanza, (1 Ped. 3:15).

Felipe captó la necesidad del funcionario v. 31,y tomo como referencia el pasaje que leía, El etíope estaba leyendo al profeta Isaías; para enseñarle Felipe comenzó con el mismo texto que él leía. Podemos ver otro ejemplos en la biblia: Cuando La samaritana vino al pozo para sacar agua; para enseñar a esta mujer Jesús habló del agua de la vida (Jn. 4:5-15); o cuando Los atenienses estaban muy interesados en los ídolos; para enseñarles Pablo dice, "observo que sois muy religiosos" (Hech. 17:19-23).

Felipe fue fiel al mensaje del evangelio. Comenzando "desde esta escritura" (Isa. 53), "le anunció el evangelio de Jesús" (8:35). Esto es lo más importante, predicar a Jesucristo: En Samaria "les predicaba a Cristo" (8:5); En la casa de Cornelio Pedro predicó a Cristo (10:33-38); Pablo dijo a los corintios, "me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo" (1 Cor. 2:2; 2 Cor. 4:5).

El etiope fue sensible: al escuchar el plan de Salvación, aceptó a Jesucristo como Salvador personal. Esta es la obra de Dios. El etíope tuvo la certeza de su salvación.

El etíope deseaba empezar a vivir su Nueva vida: el fue mas allá, este hombre quería ser bautizado inmediatamente. Y demostró realmente estar seguro que la profesión de Fe. A la requisitoria de Felipe: “SI CREES DE TODO CORAZÓN, BIEN PUEDES” la respuesta fue contundentemente clara: “CREO QUE JESUCRISTO ES EL HIJO DE DIOS.”

El etíope marcho a su tierra convertido en un Nuevo hombre de Dios: seguramente al llegar y tener que dar razón de su transformacion, sus palabras no fueron: "Yo vi un ángel" No, porque él no vio el ángel; "Yo tuve una experiencia inexplicable" No, porque no fue así. "El Espíritu me habló" No, porque el Espíritu habló solamente a Felipe.

Es muy seguro que su testimonio haya sido: Iba en el carro, leyendo la Escritura, queriendo entenderla; Un Señor llamado Felipe me explicó la profecía que leía y me predicó el evangelio de Cristo; Al oír su mensaje y al entenderlo, yo creía en Cristo Jesús, confesé mi fe, y fui bautizado de acuerdo con los requisitos del evangelio.

Conclusión:

- Así es todo caso de conversión genuina en Hechos. Si queremos resultados de vidas cambiadas por el poder de Dios, Todo predicador debe predicar el evangelio que fue predicado por Felipe. Cualquier otro énfasis, es lo que la Biblia llama “Otro evangelio” Dios lo condena expresamente (Gal 1:6-9)

- Todo oyente debe seguir el ejemplo del etíope para ser salvo. Creer y Obedecer el evangelio de Cristo, solo entonces puede imitarlo, siguiendo "gozoso su camino".

7/2/12

EXCUSAS DEL SIERVO RENUENTE

3:7 Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, 3:8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. 3:9 El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. 3:10 Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. 3:11 Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? 3:12 Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte. 3:13 Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres  me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? 3:14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY.  Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros (...) 4:1 Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová. 4:2 Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. 4:3 El le dijo: Echala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella. 4:4 Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano. (...) 4:10 Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. 4:11 Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? 4:12 Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar. 4:13 Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar. 4:14 Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón. 4:15 Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. 4:16 Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios. (Exodo 3:7-4:16)
Es bueno ser humilde, pero es malo ser renuente (“que se resiste a hacer una cosa”) cuando Dios llama. Las excusas de Moisés fueron:

I) Falta de aptitud ¿Quién soy yo? Éx 3.11 Dios contestó con Promesa divina

&Moisés se excusó porque se sentía incapaz para la tarea que Dios le encomendó. Era natural en él que se sintiera así. Sí, era incapaz por sí solo. Pero Dios no le estaba pidiendo a Moisés que trabajara solo. Le ofreció otros recursos para ayudarlo (Dios mismo, Aarón, y el don especial de hacer milagros).

II) Falta de conocimiento ¿Qué diré? Éx 3.13 Dios contestó revelación divina

&Los egipcios tenían muchos dioses de muchos nombres diferentes. Moisés quería saber el nombre de Dios para que el pueblo hebreo supiera quién exactamente lo había mandado.
&Dios se llamó a sí mismo YO SOY, un apelativo que describía su poder eterno y su carácter inalterable.
&En un mundo donde los valores, la moral y las leyes cambian constantemente, podemos encontrar estabilidad y seguridad en nuestro Dios que nunca cambia. El Dios que apareció ante Moisés es el mismo que puede vivir en nosotros hoy en día. Hebreos 13.8 dice que Dios es el mismo «ayer, hoy y por los siglos».
&Como la naturaleza de Dios es estable y confiable, tenemos la libertad de seguirlo y disfrutarlo, en lugar de pasar el tiempo tratando de imaginar cómo es Él.

III) Falta de autoridad «No me creerán» Éx 4.1 Dios contestó, con Poder divino

&El temor de Moisés lo causaba su anticipación. Estaba preocupado por cómo iba a responder el pueblo. Casi siempre anticipamos los sucesos y luego nos aterrorizamos por lo que puede salir mal.
&El cayado de un pastor era por lo regular una vara de madera de uno a dos metros con un gancho en la punta. El pastor lo utilizaba para caminar, para guiar a su rebaño, para matar serpientes y para otras muchas tareas. Aun así, era tan solo un palo. Pero Dios utilizó la simple vara que Moisés llevaba para enseñarle una lección importante.
&Dios a veces disfruta mucho usando cosas ordinarias con propósitos extraordinarios. ¿Cuáles son las cosas ordinarias de su vida: su voz, una pluma, un martillo, una escoba, un instrumento musical?

IV) Falta de elocuencia «No soy elocuente» Éx 4.10 Dios contestó con Provisión Divina

&Moisés le suplicó a Dios que no lo enviara a esta misión. Después de todo, no era un buen orador y probablemente avergonzaría tanto a Dios como a sí mismo.
&Pero Dios veía el problema de Moisés de un modo completamente diferente. Todo lo que Moisés necesitaba era un poco de ayuda y quién mejor que Dios podía ayudarlo a decir y a hacer las cosas correctamente.

Conclusion: Dios nos llama con frecuencia para que realicemos tareas que parecen demasiado difíciles, pero no nos pide que las hagamos solos. Dios nos ofrece sus recursos, al igual que lo hizo con Moisés. No debemos ocultarnos detrás de nuestras deficiencias, como él, sino mirar más allá de nosotros mismos y ver los grandes recursos disponibles. Entonces podemos permitir que Dios utilice nuestros aportes.