NUEVA VIDA RADIO DIGITAL

23/4/12

NECESIDADES


"Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús" (Flp 4.19)
Acercándose al final de su epístola, Pablo asegura ahora a los destinatarios que Dios suplirá todas sus necesidades. Este pasaje debe llevarnos a reflexionar en algunas cuestiones importantes, ya que pueden ser de sumo aliento para todos aquellos que deben atravesar alguna situación de carencia material.

Podemos ver que, este Dios no complace todos los deseos, pero ¡suple todas las necesidades! El lo hará “en gloria”, frase que tiene el sentido de gloriosamente “Mi Dios os dará gloriosamente”.

Muchas veces solemos pensar que las “riquezas en gloria”, a las que se refiere el apóstol, tienen que ver con las recompensas eternas, en la vida futura. Sin embargo, Pablo no piensa en primer lugar en lo que Dios hará por los creyentes cuando estos entren en la gloria de los cielos, sino lo que hará por ellos en este reino terrenal de necesidades, cuando éstas le sean presentadas.

Y algo mas, y sumamente asombroso tiene que ver con la calidad de la bendición de Dios; El dará no meramente de sus riquezas (como el millonario que dona una insignificante suma para alguna causa noble, suma sustraída de su cuantiosa fortuna), sino según sus riquezas, ¡de forma que el don estará realmente en proporción con los infinitos recursos de Dios!

Ahora bien como creyentes, nunca debemos perder de vista que, las bendiciones no necesariamente serán materiales. Hay necesidades de otra índole que Dios también puede satisfacer. Por eso, vamos a ver un catalogo de Nuestras varias y variadas necesidades trazadas a través del Nuevo Testamento:

  • Nuestras necesidades materiales o temporales

"No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas". (Mt 6.31-32)

La expresión “Porque los Gentiles buscan todas estas cosas”, hace referencia más bien a: “persiguen”. Como los gentiles no conocen nada de concreto más allá de la vida presente que despierte sus aspiraciones ni ocupe su suprema atención, ellos naturalmente persiguen los objetos presentes como su principal y único bien.

Naturalmente los gentiles, que no reconocen un Padre celestial y están en completa ignorancia acerca de la promesa de realidades muy superiores, ponen su corazón y preocupación en la comida y el vestido. Las cosas materiales son objeto de su deseo consumidor.

Dado que los seguidores de Cristo son completamente diferentes deben también seguir un camino diferente: deben ser distintos y no hundirse hasta el nivel de los gentiles. Deben confiar y no temer. En el mundo actual muchos (de los cuales algunos son discípulos cristianos) no tienen todas sus necesidades satisfechas. Este pasaje no resuelve el problema, pero necesitamos entender cómo la provisión de Dios se relaciona con el mal uso humano de lo que Dios ha provisto.

Debemos entender lo siguiente, la recomendación “No os afanéis…”, no es una licencia para la dejadez o negligencia; lo que aquí se prohíbe es la preocupación, no la provisión responsable para las necesidades de uno mismo y las de su familia; ¡Dios provee alimento para las aves, pero éstas tienen que buscarlo! La base de la confianza del discípulo, en contraste con la preocupación de los gen tiles, reside en reconocer a Dios como vuestro Padre celestial. La actitud correcta es poner a Dios en primer lugar y confiar en él para nuestras necesidades prácticas.


  • Nuestra necesidad física: salud
"Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados". (Lc 9.11)


Jesús trató de pasar inadvertido, pero pronto descubrieron dónde estaba y lo siguieron. En lugar de molestarse por esta interrupción, Jesús les recibió y suplió sus necesidades. ¿Se molestará Dios cuando usted llega a él con sus necesidades de salud?

Vea lo siguiente, en aquellos tiempos, Si Jesús hubiera sido un hombre cualquiera que buscaba reposo y descanso, probablemente se hubiera dirigido a la gente en la forma siguiente: “Llegamos hasta aquí en busca de paz y tranquilidad; por favor, váyanse a sus hogares. Estamos agotados; véannos en otra ocasión”. Pero Jesús era—y es—diferente. Aun da una bienvenida a los que han venido a perturbar su reposo, porque “su corazón se llenó de compasión por ellos” (Mr. 6:34). Las necesidades de la gente, enferma, ignorante, desconsolada, y además hambrienta (como luego iban a estarlo, Lc. 9:12, 13) significaban mucho más para él que su propia conveniencia y comodidad.

Podemos tener la tranquilidad que nuestra necesidad de salud física, será suplida por el Señor.
 
  • Nuestra necesidad personal: alimento espiritual

"Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada". (Lc 10.42)

Jesús no condenó a Marta por preocuparse de los quehaceres de la casa. Solo le pidió fijar prioridades. Cuando Marta se quejó a su huésped, molesta por la pereza de su hermana, Jesús le replicó con gentileza pero también con firmeza. Puede haber estado implicando que Marta estaba ocupada tratando de ofrecer una comida muy bien elaborada, cuando bastaba algo sencillo. María había elegido escuchar a Jesús y eso era más importante que preparar una gran cena. El relato no quiere enseñar el valor de la contemplación frente a la acción, sino mostrar que el servicio a Jesús no debe llenar la vida de una persona de tal forma que no tenga tiempo de aprender de él.

El Señor establece aquí las prioridades; él no está contra la hospitalidad, la buena comida, o las comodidades y arreglo de la casa. Sin embargo, lo que vale es la comunión espiritual que ejemplifica María. Se podría decir que es el servicio más alto que uno puede dar.


  • Nuestra necesidad moral: limpieza
"Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos". (Jn 13.10)

Cristo lavó los pies de los discípulos para representarles el valor del lavado espiritual, y la limpieza del alma de las contaminaciones del pecado.


El creyente verdadero es lavado de manera completa, cuando recibe a Cristo para su salvación. Entonces, cuál debe ser la tarea diaria de quienes, por gracia, están en un estado justificado: lavar sus pies; limpiar la culpa diaria, y estar alertas contra toda cosa contaminante.

Se nos enseña a buscar limpieza diaria cuando después de haber sido adoptados como hijos, decimos: “Padre nuestro, que estás en los cielos … perdónanos nuestras deudas”; y, cuando afligidos por el reconocimiento de nuestras muchas falta ¿no es un alivio el que se nos permita lavarnos los pies después de un día de tenerlos en contacto con la tierra? Pero esto no es poner en duda la perfección de nuestra justificación ya realizada.

 

  • Nuestra necesidad social: compañerismo

"Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros". (1 Co 12.20-21)

Por medio de una excelente ilustración, Pablo explica lo que es la unidad y la dependencia mutua. El cuerpo humano que consiste en muchas partes jamás podrá ser sólo un ojo. Si fuera así, argumenta Pablo, vería pero no podría oír. El cuerpo no sería capaz de funcionar con propiedad. Además, si el cuerpo estuviese compuesto sólo por el oído, no podría detectar olores, malos o buenos. Por cierto, sin la variedad de las partes del cuerpo cumpliendo sus propias funciones, el cuerpo se deterioraría y moriría rápidamente.

El cuerpo necesita a todos sus miembros para funcionar apropiadamente. De la misma forma, ninguna persona de la congregación de Corinto tiene derecho a separarse de la iglesia, porque cada miembro es importante para el sano funcionamiento de todo el cuerpo.

Recuerde: ninguno puede decir que no es necesario. Ninguno puede decir que no es necesario el otro. Cristo hace que todos necesitemos unos de otros
 
  • Nuestra necesidad espiritual: paciencia duradera

"No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa". (Heb 10.35-36)


El escritor anima a sus lectores a no abandonar la fe en tiempos de persecución, sino a demostrar mediante la paciencia que esa fe es verdadera. La fe significa depender de lo que Cristo ha hecho por nosotros en el pasado, pero también significa esperar lo que hará en nuestro favor en el presente y en el futuro

“no perdáis … vuestra confianza” significa no perder la convicción sobre el valor del compromiso cristiano. Para los destinatarios de Hebreos volver a la seguridad del judaísmo significaría la pérdida del galardón eterno en el tribunal de Cristo.

La palabra que se traduce como paciencia aquí significa permanecer bajo un peso, soportar; habla de la cualidad de resistir con perseverancia y aguante frente a las pruebas y dificultades. La paciencia se desarrolla precisamente mediante la prueba.

Paciencia y fe son sinónimos en el pensamiento del escritor. Así que todos ellos necesitaban ejercerlas. No estaban en una situación fácil porque estaban pasando por persecuciones a causa de su fe, y por eso se les dan estas palabras de ánimo. Un creyente genuino no es el que retrocede, sino aquel que tiene fe y la aplica en los momentos difíciles.


  • Nuestra necesidad intelectual: sabiduría

"Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada". (Stg1.5)

Petición de sabiduría, Santiago no solo habla acerca del conocimiento, sino de la capacidad de tomar decisiones sabias en circunstancias difíciles.

Cuando necesitamos sabiduría, podemos orar a Dios y Él suplirá abundantemente nuestras necesidades. Los cristianos no tienen por qué andar a tientas en las tinieblas, con la esperanza de tal vez encontrar la respuesta.

La sabiduría de Dios está a nuestra disposición para guiar nuestras decisiones. Sabiduría significa discernimiento práctico. La sabiduría empieza con respeto a Dios, conduce a una vida recta y resulta en una capacidad creciente para distinguir lo correcto de lo erróneo.

Dios está dispuesto a darnos esa sabiduría, pero no podremos recibirla si nuestras metas están centradas en nosotros mismos en lugar de estar centradas en Dios.

Para conocer la voluntad de Dios, debemos leer su Palabra y pedirle que nos revele cómo obedecerla, y luego estar dispuestos a hacer lo que Él nos diga.
 
  • Conclusión:
Nuestro Dios siempre provee en el momento justo de la necesidad. Así como proveyó el carnero en el último momento, antes que Abraham sacrificara a Isaac, así prueba nuestra obediencia, fe y confianza, y está presto a intervenir cuando todo lo demás ha fallado.

Dios no ha prometido satisfacer “todos” nuestros caprichos o deseos, especialmente los que no son de provecho para nuestra vida ni dan gloria a su nombre. Su promesa es suplir “todo” lo que nos falta.

Debemos recordar la diferencia entre nuestros deseos y nuestras necesidades. La mayoría de la gente quiere sentirse bien evitando el dolor y la incomodidad. Puede que no recibamos todo lo que deseamos. Al confiar en Cristo, nuestras actitudes y apetitos pueden cambiar de desear todo a aceptar su provisión y poder para vivir por Él.




































8/3/12

APRENDIENDO A AMAR AL PROJIMO

La historia del buen samaritano, que Jesús dio para ampliar el concepto de prójimo que tenía el maestro de la ley, era protagonizada por una persona judía que había sido asaltada. Se trataba de un judío de Jerusalén, como la audiencia que Jesús tenía en ese momento. Debe haber sido una sorpresa conocer que un samaritano –que como hemos dicho eran enemigos de los judíos– mostrara compasión.

«Ve y haz tú lo mismo» Lc 10.37; esta frase es la clave para entender que es lo que debemos hacer, si queremos “hacer lo mismo”, a la hora de movernos en amor a nuestro prójimo; ¿Cuáles son los pasos a dar, que dejan en evidencia que yo estoy cumpliendo con la Palabra del Señor de “amar a mi prójimo como a mí mismo”? la actitud del samaritano ante el hombre en necesidad nos da la clave.

1) SE ALLEGÓ A ÉL «Acercándose»: Lc 10.34

No alcanza con expresar buenos deseos de mejoría para el otro, debo involucrarme en su situación; desprenderme de todo reparo o egoísmo; ya que el amor consiste en eso. Si estoy amando a mi prójimo, seguramente estoy cerca de sus necesidades.

2) LE CURÓ «Vendó sus heridas»: Lc 10.34; Gl 6.1 (Echándoles aceite y vino)

El buen samaritano vendó sus heridas y les echó aceite y vino. Estos elementos eran en ese tiempo remedios caseros muy utilizados, ya que el vino se empleaba como antiséptico, algunas veces mezclado con hierbas para aliviar el dolor. Una vez limpias las heridas se untaban con aceite para suavizarlas y protegerlas.

Dios nos ha provisto de elementos que son poderosos para ministrar a aquellos que lo necesitan; el poder de su sangre es suficiente para sanar toda herida; el aceite de su Espíritu, es un bálsamo que revitaliza el alma angustiada. Esos insumos espirituales con son los que contamos, además de la fidelidad del Señor en su constante provisión y cuidado.

3) LE ATENDIÓ «Cuidó de él»: Lc 10.34; 1 Ti 3.5

El estar, no solamente en los primeros auxilios, sino también vigilando el progreso de aquel al que estamos amando y ayudando. Acompañarlo para que la recuperación sea en el tiempo justo, y que mientras tanto, no vuelva a pasar por situaciones complicadas.

4) «Sacó dos denarios, y los dio al mesonero»: GASTÓ EN ÉL Lc 10.35; 2 Co 12.15

El buen samaritano le dio al posadero dos denarios, que era la paga habitual para cubrir los gastos de alojamiento de más de un mes en una posada.

Es muy probable, que en el ejercicio de amar a mi prójimo, deba realizar inversiones de todo tipo: tiempo de calidad para compartir, y probablemente en, no pocas, ocasiones deba invertir de mi dinero o bienes materiales. Es que el amor es así, se debe demostrar en hechos concretos.


Como podemos ver, una manera muy concreta de llevar a cabo el cumplimiento de la ley del Señor, ahora bien, esta historia no es solo un modelo de servicio al prójimo, sino que también refleja a las claras la situación del hombre, y el obrar de Dios para rescatarlo de sus sufrimientos, podemo encontrar de manera clara la historia del evangelio en la historia del buen samaritano

Para empezar diremos que, el hombre que cayó en manos de ladrones es un cuadro del pecador


1- Su ruina, «descendió», su dirección; «a Jericó», su destino (lugar de maldición); fue golpeado, herido, dejado medio muerto, su aflicción Lc 10.30

Jerusalén es la ciudad santa, la ciudad del Templo, escogida por Jehová como lugar de su morada. Jerusalén simboliza lo divino y lo sagrado. En cambio, en la Escritura Jericó representa con frecuencia el mundo. En cierto sentido Jericó simboliza la cultura secular.

2- Su religión, el sacerdote y el levita, representantes de la ley, pasaron de largo pero no hicieron nada Lc 10.31, 32

Normalmente es en la búsqueda religiosa, donde la humanidad espera encontrar satisfacción a las angustias de su alma; sin embargo está demostrado que, la mera religiosidad no es remedio de nada.

3- El Redentor, «un samaritano», despreciado, uno a quien el docto judío rehusó nombrar Lc 10.33

De la misma manera, Jesús, fue despreciado y tenido en menos; de aquel que menos se espera, sin embargo, viene la salvación.

4- El remedio, aceite y vino, vino para limpiar, convicción; aceite para curar, conversión Lc 10.34

Su sacrificio, su dolor, su muerte, nos asegura la sanidad de nuestros dolores y la vida de nuestra alma; su resurrección es la puerta que se abre para recibir sus dones y milagros en nuestra vida.

5- Su recuperación, se le cuidó y se le atendió hasta que se recuperó Lc 10.34

Por medio del Espíritu Santo y de la iglesia, somos cuidados y fortalecidos para andar en la nueva vida que nos ha regalado, y para compartir con otros que están en necesidades hoy.



23/2/12

LA OBRA FIEL Y CONSTANTE DE DIOS

"estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo" Fil 1:6
"El, pues, acabará lo que ha determinado de mí; Y muchas cosas como estas hay en él" Job 23:14

Palabras semejantes dichas en contextos semejantes: Pablo y Job, en medio de las adversidades y sufrimientos, tenían la confianza de que todo estaba bajo el control divino. Sabían que a su tiempo, Dios cumpliría el propósito que tenía.

Cual es la buena obra que Dios ha comenzado: La buena obra que Dios comenzó en los corazones y en las vidas de los filipenses fue la de la gracia (la salvación), por la cual fueron transformados. Esta obra, en verdad, fue buena en su origen, calidad, propósito, y resultado. Podemos decir que la obra aquí especificada es, el perfeccionamiento de la comunión (participación) de ellos en el evangelio.

La obra de Dios por nosotros comenzó cuando Cristo murió en la cruz en nuestro lugar. Su obra en nosotros comenzó cuando creímos en Él. Ahora el Espíritu Santo vive en nosotros, capacitándonos para que cada día seamos más semejantes a Cristo.

Estando persuadido: (seguro, confiado) Dios no es como el hombre. Los hombres hacen experimentos y dejan las cosas a medio hacer; pero Dios ejecuta sus planes hasta el final y con éxito. Pablo está persuadido de que Dios no permitirá que su buena obra de transformación y capacitación quede incompleta. La expresión “la perfeccionará” implica “y la presentará completa” y la “irá perfeccionando”.

Cuál es la evidencia de que esa obra se está llevando adelante? Vv5 El resultado había sido el querer y el hacer de ellos (Fil. 2:12, 13); específicamente, su propia y sincera cooperación en todo cuanto pudiera ayudar al progreso del evangelio. La perseverancia

En nuestro caso, significa que, Cada día debemos dar testimonio lo que el Señor está haciendo en nosotros. La gente debe observar nuestros frutos y conocer que somos discípulos en proceso.(mt 5:16)

Tenemos un compromiso de ser testigos suyos y dar a conocer que ya no vivimos nosotros, sino que es Cristo quien vive en nosotros (Ga 2.20)

los creyentes son como bolsitas de té porque lo que está dentro sólo sale con agua caliente. Al sumergirlas, inmediatamente se percibe el aroma, color y sabor. Nosotros diariamente estamos sometidos a presiones, ataques y pruebas semejantes al agua caliente. ¿Qué observarán los que nos rodean? ¿Podrán apreciar el calor, sabor o aroma de Cristo? ¿Qué salta a la vista?
Que involucra este ir perfeccionándonos de parte de Dios: Esta enseñanza de la preservación divina para una vida de servicio (que implica, lógicamente, la perseverancia humana) está en armonía con la enseñanza de toda la Biblia, la cual nos habla de:

• una fidelidad que nunca será quitada (Sal. 89:33; 138:8),
• una vida que nunca tendrá fin (Jn. 3:16),
• una fuente de agua que jamás dejará de brotar dentro de aquel que la beba (Jn. 4:14),
• un don que nunca será perdido (Jn. 6:37, 39),
• una mano de la cual las ovejas del Buen Pastor nunca serán arrebatadas (Jn. 10:28),
• una cadena que jamás se romperá (Ro. 8:29, 30),
• un amor del cual nunca seremos separados (Ro. 8:39),
• un llamamiento que nunca será revocado (Ro. 11:29),
• un fundamento que jamás será destruido (2 Ti. 2:19),
• y una herencia que nunca se corromperá (1 P. 1:4, 5).

Para que nos perfecciona: de acuerdo con el contexto de este versículo (y de todas las Escrituras), esta preservación no es hecha con miras a un fin egoísta, sino para una vida entregada y de servicio. La acción de la gracia capacita al hombre para la obra.

Cuando culminara su obra perfeccionadora: Dios perfeccionará su obra hasta el día de Jesucristo, cuando alcanzará su culminación.

Hasta que ese día no llegue, la buena obra de Dios, obra que capacitó a los que fueron objeto de ella para una sincera cooperación en la divulgación del evangelio, obra que culminará en la comunión perfecta, no será acabada. La perfeccion no será solamente individual sino como cuerpo también.

Un ladrillo puede parecer un producto acabado y perfecto, pero será algo solitario e inútil hasta que sea colocado en el lugar que le corresponde, y todas las filas y capas estén puestas, y el hermoso templo sea terminado. Así también ocurre con los hijos de Dios; son como piedras vivas que formarán un perfecto y bello templo cuando Jesús vuelva, pero no hasta aquel entonces. Los creyentes son como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto. Porque entonces será que él que comenzó en ellos la buena obra, la habrá perfeccionado.
Algunos quisieran ver o experimentar esa perfección cuando aún están en el cuerpo, mientras son vulnerables a los ataques del mundo, la carne misma y Satanás. Pero la perfección será alcanzada cuando Cristo venga y transforme este cuerpo corruptible en un cuerpo celestial.

Cual es progreso de la obra de Dios en mi vida hoy? ¿Has sentido alguna vez que no hay progreso en tu vida espiritual? ¡Cuando Dios inicia un proyecto, lo termina! Como en el caso de los filipenses, Dios obrará en ti y te ayudará a crecer en gracia hasta que complete el trabajo en tu vida.

Cuando estés desanimado, recuerda que Dios no te abandonará. Él promete terminar la obra que ha comenzado en ti.

Cuando te sientas incompleto o afligido por tus faltas, recuerda las promesas y provisiones de Dios. No permitas que tu condición actual te robe el gozo de conocer a Cristo o te impida crecer más cerca de Él.

16/2/12

DOS HOMBRES, UN DESTINO

26Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. 27Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, 28volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. 29Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. 30Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? 31El dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él. 32El pasaje de la Escritura que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado; Y como cordero mudo delante del que lo trasquila,Así no abrió su boca.33 En su humillación no se le hizo justicia; Mas su generación, ¿quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida.
 34Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro? 35Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. 36Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? 37Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. 38Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. 39Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino. (Hch 8.26-39


Vamos a ver en este episodio, el caso de dos hombres, que muy bien pueden servirnos de ejemplo, acerca de cómo Dios obra para hacer llegar su palabra y llevar salvación a una vida; estos dos hombres son: Felipe y el etíope

- Felipe es un buen ejemplo para aquellos que llevan la Palabra
- El etíope es un buen ejemplo para aquellos que oyen La Palabra

¿Quien era Felipe? Felipe, era uno de los 7 diáconos varones que habían sido escogidos por los apóstoles para atender las mesas (ayudar a las viudas y los ancianos). (Hch 6:3-6)

¿Cual era su carácter? Hechos 6:3 nos dice la característica para elegir a un Diácono. Felipe fue un siervo fiel, obediente de la iglesia pronto se convirtió en un Evangelista, predicador la Palabra de Dios.

¿Que se encontraba haciendo Felipe, al momento de su llamado? Felipe, estaba predicando en Samaria, y le estaba yendo muy bien. Vemos entonces que, Dios puede hablarnos en cualquier lugar para enviarnos a cualquier parte. (8:5-13) Felipe fue enviado a un camino poco utilizado, hacia el sur, bajando de Jerusalén hacia Gaza, un camino desértico, donde aparentemente no había nada ni nadie. No importa donde nos encontremos, el Señor nos indicará hacia donde debemos ir, aunque en ocasiones no encontremos lógica humana en ello. Cuando el Señor dijo, "Levántate y ve", él "se levantó y fue", sin saber adónde iría.

¿Quien era el etíope? El etíope, un hombre gentil Hechos 8:27b , no era judío, era quizás, un hombre de raza negra (africano) ;aparentemente había venido a Jerusalén para adorar, lo que significa que simpatizaba, con el Dios de los judíos. Era un esclavo, pero funcionario de la Reina Candace, este era el que cuidaba de todos los tesoros de la reina. Aunque eunuco (castrado por servir en casa de la reina) gozaba de cierto nivel social y posición económica. Había venido desde Egipto para adorar, y además se presentó la oportunidad de poder conseguir parte de la Escritura. Específicamente el Libro de Isaías, estaba deseoso de saber más.

¿Cual era su carácter? Su viaje a Jerusalén, y su estudio de la Palabra (si bien no la entendía) muestra claramente, que este era un hombre que “Tenía hambre y sed de justicia” (Mat. 5:5); algo que no todos los hombres tienen (Mat. 7:6), de hecho, muchos aman las tinieblas y no quieren la luz (Jn. 3:19-21). Era "buena tierra" para sembrar la Palabra (Luc. 8:11-15). Más allá de sus funciones y ocupaciones, pues era un funcionario importante (8:27), Aprovechaba el tiempo, leyendo la Escritura (8:28), Quería entenderla (8:30), Estaba dispuesto a recibir ayuda. Muchísimos hombres importantes piensan que no tienen tiempo para el Señor y que el evangelio no es importante.

Cuales fueron las etapas que se dieron para que cada uno de ellos encontrara su destino?

Felipe fue sensible. El Espíritu de Dios le habló a Felipe para que se acercara al carro del Etíope, y Felipe no solo obedeció, sino se esforzó, seguramente tuvo que alcanzar al carro del etíope. La predicación del Evangelio involucra:

1- Esfuerzo y disposicion a a servir: "Alzad los ojos y mirad los campos, "porque ya están blancos para la siega" (Jn. 4:35)
2- Preparacion espiritual: Orar sin cesar, (1 Tes. 5:17). Si pedimos su dirección, nos ayudará para encontrar gente de buen corazón.
3- Preparacion biblica: Estar preparados para presentar defensa ante el que nos demande razón de la esperanza, (1 Ped. 3:15).

Felipe captó la necesidad del funcionario v. 31,y tomo como referencia el pasaje que leía, El etíope estaba leyendo al profeta Isaías; para enseñarle Felipe comenzó con el mismo texto que él leía. Podemos ver otro ejemplos en la biblia: Cuando La samaritana vino al pozo para sacar agua; para enseñar a esta mujer Jesús habló del agua de la vida (Jn. 4:5-15); o cuando Los atenienses estaban muy interesados en los ídolos; para enseñarles Pablo dice, "observo que sois muy religiosos" (Hech. 17:19-23).

Felipe fue fiel al mensaje del evangelio. Comenzando "desde esta escritura" (Isa. 53), "le anunció el evangelio de Jesús" (8:35). Esto es lo más importante, predicar a Jesucristo: En Samaria "les predicaba a Cristo" (8:5); En la casa de Cornelio Pedro predicó a Cristo (10:33-38); Pablo dijo a los corintios, "me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo" (1 Cor. 2:2; 2 Cor. 4:5).

El etiope fue sensible: al escuchar el plan de Salvación, aceptó a Jesucristo como Salvador personal. Esta es la obra de Dios. El etíope tuvo la certeza de su salvación.

El etíope deseaba empezar a vivir su Nueva vida: el fue mas allá, este hombre quería ser bautizado inmediatamente. Y demostró realmente estar seguro que la profesión de Fe. A la requisitoria de Felipe: “SI CREES DE TODO CORAZÓN, BIEN PUEDES” la respuesta fue contundentemente clara: “CREO QUE JESUCRISTO ES EL HIJO DE DIOS.”

El etíope marcho a su tierra convertido en un Nuevo hombre de Dios: seguramente al llegar y tener que dar razón de su transformacion, sus palabras no fueron: "Yo vi un ángel" No, porque él no vio el ángel; "Yo tuve una experiencia inexplicable" No, porque no fue así. "El Espíritu me habló" No, porque el Espíritu habló solamente a Felipe.

Es muy seguro que su testimonio haya sido: Iba en el carro, leyendo la Escritura, queriendo entenderla; Un Señor llamado Felipe me explicó la profecía que leía y me predicó el evangelio de Cristo; Al oír su mensaje y al entenderlo, yo creía en Cristo Jesús, confesé mi fe, y fui bautizado de acuerdo con los requisitos del evangelio.

Conclusión:

- Así es todo caso de conversión genuina en Hechos. Si queremos resultados de vidas cambiadas por el poder de Dios, Todo predicador debe predicar el evangelio que fue predicado por Felipe. Cualquier otro énfasis, es lo que la Biblia llama “Otro evangelio” Dios lo condena expresamente (Gal 1:6-9)

- Todo oyente debe seguir el ejemplo del etíope para ser salvo. Creer y Obedecer el evangelio de Cristo, solo entonces puede imitarlo, siguiendo "gozoso su camino".

7/2/12

EXCUSAS DEL SIERVO RENUENTE

3:7 Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, 3:8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. 3:9 El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. 3:10 Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. 3:11 Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? 3:12 Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte. 3:13 Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres  me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? 3:14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY.  Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros (...) 4:1 Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová. 4:2 Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. 4:3 El le dijo: Echala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella. 4:4 Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano. (...) 4:10 Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. 4:11 Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? 4:12 Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar. 4:13 Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar. 4:14 Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón. 4:15 Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. 4:16 Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios. (Exodo 3:7-4:16)
Es bueno ser humilde, pero es malo ser renuente (“que se resiste a hacer una cosa”) cuando Dios llama. Las excusas de Moisés fueron:

I) Falta de aptitud ¿Quién soy yo? Éx 3.11 Dios contestó con Promesa divina

&Moisés se excusó porque se sentía incapaz para la tarea que Dios le encomendó. Era natural en él que se sintiera así. Sí, era incapaz por sí solo. Pero Dios no le estaba pidiendo a Moisés que trabajara solo. Le ofreció otros recursos para ayudarlo (Dios mismo, Aarón, y el don especial de hacer milagros).

II) Falta de conocimiento ¿Qué diré? Éx 3.13 Dios contestó revelación divina

&Los egipcios tenían muchos dioses de muchos nombres diferentes. Moisés quería saber el nombre de Dios para que el pueblo hebreo supiera quién exactamente lo había mandado.
&Dios se llamó a sí mismo YO SOY, un apelativo que describía su poder eterno y su carácter inalterable.
&En un mundo donde los valores, la moral y las leyes cambian constantemente, podemos encontrar estabilidad y seguridad en nuestro Dios que nunca cambia. El Dios que apareció ante Moisés es el mismo que puede vivir en nosotros hoy en día. Hebreos 13.8 dice que Dios es el mismo «ayer, hoy y por los siglos».
&Como la naturaleza de Dios es estable y confiable, tenemos la libertad de seguirlo y disfrutarlo, en lugar de pasar el tiempo tratando de imaginar cómo es Él.

III) Falta de autoridad «No me creerán» Éx 4.1 Dios contestó, con Poder divino

&El temor de Moisés lo causaba su anticipación. Estaba preocupado por cómo iba a responder el pueblo. Casi siempre anticipamos los sucesos y luego nos aterrorizamos por lo que puede salir mal.
&El cayado de un pastor era por lo regular una vara de madera de uno a dos metros con un gancho en la punta. El pastor lo utilizaba para caminar, para guiar a su rebaño, para matar serpientes y para otras muchas tareas. Aun así, era tan solo un palo. Pero Dios utilizó la simple vara que Moisés llevaba para enseñarle una lección importante.
&Dios a veces disfruta mucho usando cosas ordinarias con propósitos extraordinarios. ¿Cuáles son las cosas ordinarias de su vida: su voz, una pluma, un martillo, una escoba, un instrumento musical?

IV) Falta de elocuencia «No soy elocuente» Éx 4.10 Dios contestó con Provisión Divina

&Moisés le suplicó a Dios que no lo enviara a esta misión. Después de todo, no era un buen orador y probablemente avergonzaría tanto a Dios como a sí mismo.
&Pero Dios veía el problema de Moisés de un modo completamente diferente. Todo lo que Moisés necesitaba era un poco de ayuda y quién mejor que Dios podía ayudarlo a decir y a hacer las cosas correctamente.

Conclusion: Dios nos llama con frecuencia para que realicemos tareas que parecen demasiado difíciles, pero no nos pide que las hagamos solos. Dios nos ofrece sus recursos, al igual que lo hizo con Moisés. No debemos ocultarnos detrás de nuestras deficiencias, como él, sino mirar más allá de nosotros mismos y ver los grandes recursos disponibles. Entonces podemos permitir que Dios utilice nuestros aportes.

31/1/12

El significado de La gracia

Y cuando bajó del monte, grandes multitudes le seguían. Y he aquí, se le acercó un leproso y se postró ante El, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme, Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra. Entonces Jesús le dijo: Mira, no se lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio a ellos. 

Mateo 8.1-4

La lepra, como lo es el SIDA hoy, era una enfermedad temida porque no había cura conocida. En el tiempo de Jesús, la palabra lepra denotaba varias enfermedades similares, y algunas de ellas eran contagiosas. Si una persona la contraía, el sacerdote lo declaraba leproso y lo alejaban de su hogar y ciudad. Lo enviaban a vivir en una comunidad con otros leprosos hasta que se recuperara o muriera. Cuando el leproso rogó a Jesús que lo sanara, Jesús se le acercó y lo tocó, aún cuando su piel estaba cubierta del temido mal.

RETRATO DE UN MAL: LA LEPRA

Generalmente empieza con dolor en ciertas zonas del cuerpo.  Luego sigue el entumecimiento de miembros. Pronto la piel pierde su color original en aquellos puntos. Comienza a engrosarse, a ponerse brillante y escamosa. En realidad, la enfermedad se llama lepra debido a que la piel se pone escamosa, de la palabra griega lepos o lepis que significa escamaA medida que progresa la enfermedad, los lugares donde la piel se ha engrosado llega a tener llagas sucias y úlceras provocadas por un pobre riego sanguíneo. La piel, especialmente alrededor de los ojos y las orejas, comienza a formar protuberancias con profundos surcos entre las hinchazones. Los dedos se caen o son absorbidos; los dedos de los pies se ven afectados de la misma manera. Se caen las cejas y las pestañas.  Ya ahora se puede ver que la persona en esta lamentable condición es leprosa. Al tocar con el dedo también se puede palparAun se puede oler, porque el leproso emite un olor muy desagradable. Además, en vista del hecho de que el agente productor de la enfermedad frecuentemente también ataca la laringe, la voz del leproso adquiere aspereza.

 
¿Es contagiosa la lepra? Las autoridades consultadas reconocen que la lepra no es muy contagiosa.  Sin embargo, lo que la Escritura enfatiza no es su carácter contagioso, sino más bien el hecho de que deja ceremonialmente “inmunda” a la persona afectada y la separa del contacto social y religioso con su pueblo. 

¿Es curable la lepra? El siguiente incidente confirma el hecho de que se considerara virtualmente incurable:  (2 R. 5:7)  Los rabinos consideraban la curación de la lepra tan difícil como la resurrección de un muerto.

En esta historia debemos notar dos cosas: La aproximación del leproso, y la respuesta de Jesús.

En la aproximación del leproso había tres elementos.

El leproso vino con confianza.
  • No tenía duda que, si Jesús quería, podía limpiarle.
  • Nadie tiene por qué sentirse incurable de cuerpo o imperdonable de alma mientras exista Jesucristo.
  • Cuando no podemos estar seguros de la voluntad de Dios, podemos estar seguros de su sabiduría y misericordia. Por grande que sea la culpa, en la sangre de Cristo hay aquello que la expía; ninguna corrupción es tan fuerte que no haya en su gracia lo que puede someterla.

El leproso vino con humildad.
  •   No demandó la curación; simplemente dijo: « Si quieres, Tú puedes limpiarme. El corazón humilde que no pretende tener nada más que su necesidad, encuentra abierto el acceso a Cristo
  • Para ser purificados debemos encomendarnos a su piedad; no podemos demandarlo como deuda; debemos pedirlo humildemente como un favor. —Quienes por fe apelan a Cristo por misericordia y gracia, pueden estar seguros de que Él les está dando libremente la  misericordia y la gracia que ellos así procuran.

El leproso vino con reverencia.

  •           En la antigua versión Reina-Valera se decía que Le adoraba. El verbo griego es proskynein, que nunca se usa sino de la adoración a los dioses; siempre describe el sentimiento y la acción de una persona ante lo divino.


A esa aproximación del leproso llegó la reacción de Jesús.

Lo primero y principal es que esa reacción fue de compasión.

 LLa Ley decía que Jesús debía evitar el contacto con ese hombre y Le amenazaba con una terrible contaminación si permitía que el leproso se Le acercara más de dos metros; pero Jesús extendió la mano y le tocó.
&Para Jesús no había más que una única obligación en la vida: la de ayudar. No había más que una sola Ley: la del amor.

Le mandó al hombre que guardara silencio, y que no divulgara lo que había hecho por él.

Si este leproso hubiera ido por ahí divulgando lo que Jesús había hecho por él, habría habido un levantamiento para instalar a un hombre con los poderes que Jesús poseía como el líder político y el jefe del ejército.

Jesús no debe ser conocido mayormente como obrador de milagros, “un puro taumaturgo”, sino más bien como el Salvador del pecado

No debe tardar, porque en tal caso la noticia de que Jesús le había restaurado la salud pudiera llegar a los sacerdotes antes que el leproso mismo, con el resultado que la jerarquía sacerdotal de Jerusalén, por su odio a Jesús, podría negarse a declarar limpio al ex leproso. En consecuencia, el leproso no debía demorar contando a los vecinos y otros acerca del milagro.

Jesús envió al- leproso a los sacerdotes para que hiciera la ofrenda prescrita y recibiera el certificado de que estaba limpio.

Jesús le dijo a este hombre que pasara todo ese proceso. Aquí hay dirección. Jesús le estaba diciendo a ese hombre que no se inhibiera de las disposiciones que había a su disposición en aquellos días. No seremos beneficiarios de milagros si despreciamos el tratamiento médico y científico que está a nuestro alcance. para este hombre se abrió completamente la puerta de la restauración social, cúltica y religiosa

Como la lepra, el pecado es una enfermedad incurable, y todos lo tenemos. La lepra en todas sus formas es emblema del pecado. 

La lepra espiritual:  Lo invade todo / Es inmunda / Contagiosa / Incurable / Separa a su victima de Dios y del cielo

Pero jesus, curando la lepra con su palabra, demostró que tiene poder de sanar las peores enfermedades del alma, y restablecer todos los beneficios y privilegios de los hijos de Dios. La fe en el señor puede sanarnos espiritualmente. Solo el toque sanador de Cristo puede milagrosamente poner a un lado nuestros pecados y restaurarnos para que podamos vivir en plenitude. Pero primero, al igual que el leproso, debemos reconocer que no podemos curarnos nosotros mismos y pedir a Cristo su ayuda salvadora.


9/1/12

EL CREYENTE Y SU FUNDAMENTO

"Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina." 
(Mt 7.24-27). RVR(1960)

A modo de sello especial, Jesús pone fin a su sermón con la parábola de los dos constructores. Los dos hombres mencionados en esta parábola son constructores, ya que cada día de nuestras vidas, cada uno de nosotros va edificando; en toda ambición que un hombre acaricia, todo pensamiento que concibe, toda palabra que habla, y toda obra que ejecuta es como un ladrillo de construcción. Gradualmente se va levantando la estructura de la vida.

Ahora bien, no todos los edificadores son iguales. Algunos son sensatos, otros son necios. En que fila debemos ubicarnos nosotros? ese sera el deafío a descubrir, por medio de la Palabra de Dios.

Jesús habla sobre el modo de construir la casa de estos hombres; sobre la prueba a que se ven sometidas las casas, y, acerca del resultado de la prueba y la razón para este resultado.


1- el modo de construir la casa de estos hombres

• Las “casas” de las que Jesús habla no eran construidas en forma tan sólida como lo requieren los códigos modernos de la construcción. Los ladrones podían minar las paredes y entrar (6:19). Se podía abrir fácilmente un agujero en el techo de tierra y paja (Mr. 2:4). Entonces, ¡todo dependía del cimiento!

• Los dos constructores tienen en común que levantan sus viviendas en un valle que contiene el lecho de un río. Durante la estación seca este lecho está seco, o casi tan seco que no ofrece peligro para ninguna de las casas. Hasta aquí todo está muy bien. Existe un gran parecido superficial con el común de la gente, incluyendo a los que estaban oyendo el discurso de Cristo o a los que en el día de hoy lo leen.

Sin embargo, existe un marcado contraste entre los dos constructores.

• El primer constructor es sensato. Es previsor. Calcula que la estación seca no durará. La tormenta llegará. La casa se verá inundada por las lluvias, azotada por los vientos, y, a menos que se tomen las debidas precauciones, será arrastrada por la creciente. Así se prepara para el peligro inminente. Antes de edificar la casa saca la tierra suelta, cava hasta encontrar la roca (cf. Lc. 6:48). Enseguida pone el fundamento sobre la roca.

• El necio no hace nada por el estilo. Levanta su casa sobre la arena suelta, como si jamás fuera a dejar de brillar el sol.

En la explicación de la parábola Jesús señala que el significado figurado del cimiento es “estas palabras mías”.

• La roca sólida del verdadero discipulado, o sea la sujeción genuina a Cristo. Edificar «sobre la roca» es ser un discípulo atento que responde a su maestro, en vez de ser superficial e hipócrita. Practicar la obediencia se convierte en fundamento sólido para resistir las tormentas de la vida.

• La arena indica un cimiento flojo, el de una profesión de fe hueca y servicios meramente externos. El necio, confiando en sí mismo y negándose a pensar en el futuro, no lo hace. Es un oidor, pero no un hacedor. Sigue los impulsos de su propia voluntad pecaminosa.

Cristo mismo es la Roca (1 P. 2:6; Ro. 9:33; 1 Co. 3:11; 10:4). Edificar la casa de uno sobre la roca significa no solamente oír al Señor, sino en gratitud por la salvación recibida poner en práctica sus mandamientos. Por la gracia de Dios el hombre sensato hace esto;


2- la prueba a las que se ven sometidas las casas de estos hombres

El día de la prueba llega. Llega para las dos casas. Las pruebas llegan desde todos los lugares posibles: desde arriba (lluvia), desde abajo (ríos), los costados (vientos tempestuosos)

Una tormenta típica de aquellas regiones contemplaba la siguiente secuencia: Es una de esas terribles tormentas que en esta región los vientos repentinos traen desde el Mediterráneo. Hay chaparrón tras chaparrón. Como resultado, el lecho del río ya no está seco. Comienza a llenarse de agua, primero es un arroyuelo, sin profundidad y lento; luego es un torrente profundo, rápido, furioso, que amenaza los soportes mismos de las paredes, cualquiera que sea aquello sobre lo que está puesta la casa. Y todo el tiempo el fuerte viento occidental aporrea y golpea la parte superior y especialmente los muros.

Así también para todo oidor del evangelio, sea sensato o necio, ciertamente va a llegar la prueba o crisis. Viene en diversas formas:

• pruebas (el caso de Abraham, Gn. 22:1; libro de Job)

• tentaciónes (José en Gn. 39:7–18; pedro negando a jesus en Mt. 26:69–75)

• luto (Jacob en Gn. 42:36; Job 1:18–22; la viuda en Lc. 7:11–17; Lazaro en Jn. 11:1ss)


3- El resultado de la prueba y la razón para este resultado.

La casa del hombre sensato. No cae. Las aguas torrentosas que la amenazaban no pudieron moverla (Lc. 6:48). Resistió a los tumultosos chaparrones. Aguantó la enorme fuerza de la embestida del aluvión. Desafió cada ataque furioso. Cuando se hubo acabado completamente la fuerza de la tormenta, allí estaba la casa, sin que ninguno de los elementos de la naturaleza le hubieran hecho daño. Razón: ¡había sido edificada sobre la roca!

La casa del necio. Por otra parte, casi no necesitó un esfuerzo especial la furiosa corriente para socavar los muros de la otra casa y llevarse la arena o tierra sobre la que había sido edificada. Además, la lluvia y el viento acabaron fácilmente con lo que fue dejado por la inundación. Todo lo que el viento tenía que hacer era dar un solo empujón a la tambaleante estructura. Entonces con un estruendo terrible cayó en el agua y fue arrastrada, esparciéndose los despojos por todas partes. Su ruina fue completa. Como una casa de naipes, la vida del necio se tambaleará.

Conclusión:

- La diferencia clave en las dos casas no es su apariencia externa.

- La clave en la historia son los cimientos. La casa sobre la roca representa una vida fundamentada en una relación personal con Cristo

- El hombre sensato, que muestra por sus hechos que ha recibido de todo corazón las palabras de Cristo y por lo tanto está edificando sobre la Roca, jamás será avergonzado.

- Muchas personas enfrentan la amenaza de la destrucción, no por terquedad sino por falta de reflexión.

- Nuestra responsabilidad como creyentes es ayudar a otros para que se detengan y piensen en el rumbo que están siguiendo sus vidas y tengan en cuenta las consecuencias de prestar atención al mensaje de Cristo.